DESAFÍOS...

"...sólo los que se atreven a llegar lejos, son capaces de llegar a saber lo lejos que pueden llegar..."
T.S. Elliot

lunes, 17 de septiembre de 2012

¡Qué noche la de aquel día!

...Y qué día el previo a esa noche. 

El sábado 15 de septiembre se celebró la I Carrera nocturna concello de Ferrol, organizada (con muchísimo esfuerzo) por la tienda de deportes Décimas, de mi amigo Diego y la Armada Española, con la colaboración del club de veteranos Castro de Lobadiz (mis "rivales" doniñeros) y de, entre otros, este humilde cronista. 

Llevo ya dos años y medio corriendo y participando en carreras, y uno de mis "pecados" es precisamente participar en muchas carreras en lugar de centrarme en algunas y prepararlas bien, como ya conté alguna vez. Pues bien, de las decenas de carreras que llevo creo que esta nocturna ha sido la que más me ha gustado. 

Ya había habido otras dos  carreras nocturnas en Ferroliño (Cidade de Ferrol) y las dos nos habían gustado mucho, pero la empresa que las organizó desapareció, así que ya estábamos casi casi resignados a no volver a disfrutar de algo parecido...y digo casi porque alguno que yo me se no se conforma con un no por respuesta sin intentar lograr el sí. Así que nada, nada, Diego se puso manos a la obra, yo le eché una mano, la Armada le echó mil manos y currando, currando, se fijó fecha, recorrido y se abrió el plazo de inscripción. 

Siempre he dicho que en Ferrol "ese pueblo donde perder es lo normal", como dice la canción, si se organiza algo apetecible con ganas y pasión, nos volcamos y la cosa funciona. Pasó este verano con el conciertazo "un día cualquiera", pasó el año pasado con el medio maratón Vuelta a la Ría Memorial Adolfo Ros (que casi no se celebra por falta de medios y al final fue un exitazo) y pasó, como no podía ser menos, con esta I CARRERA NOCTURNA CONCELLO DE FERROL,  en la que contábamos conque habría unos 200 participantes y ¡nos inscribimos más de 600!


El día D, previo a la noche N empezó regular. La resaca por la noche anterior fue de órdago, solo a mi se me ocurre darle al frasco la noche antes de una carrera, pero fue inevitable, las cervezas con los organizadores ultimando detalles llevaron a unas copas y al final pasa lo que pasa, que uno se despierta hecho una piltrafa. Si a esto le sumas la edad, ya la cosa es grave, jeje. El caso es que hacía un día estupendo así que después de un chapuzón en la playa y una comilona con sobremesa en la piscina de Tom (triatom, se hace llamar ahora) fui a la Plaza de España de Ferrol, de donde salía la carrera, a ayudar con los últimos preparativos. 

¡Y caray con los últimos preparativos! cuatro horas, las previas a la carrera, cargando vallas y mesas,  montando carpas, colocando carteles, preparando las bolsas del corredor (¡650!), y, lo más importante, colocando las mesas y viandas del ágape post-carrera: super empanada de Narón, tortilla riquísima y...¡el grifo de Estrella Galicia con sus correspondientes 6 bidones de cerveza fresquita!

A eso de las 20.30 el ambientazo en la Plaza era impresionante, corredores de toda la comarca, acompañantes, curiosos, vecinos....¡una maravilla! todo eran charlas, abrazos, risas..allí apareció killoke, con sus zapatillas del 42 , muchos de los foreros corredores de "Correr en Galicia.org", gente del verano, primos...dijo alguien, viendo mi aceleración saludando gente que parecía un politico en campaña aunque yo me sentía casi como el anfitrión de una fiesta. 

Porque esta carrera fue una auténtica fiesta, agotadora, pero una fiesta.  Después del pinchazo de rigor con el imperdible, PUM, disparo de salida, cañón de confetti para animarnos y mucha, pero que mucha zapatilla pisoteando el adoquinado cutre de Ferrol.  ¡cómo corre la gente!había muchos militares, que están en forma los tíos.

Yo, a pesar del cansancio de la noche anterior y de la tarde del sábado, salí con cabeciña, dosificando y si bien hice 7 segundos por km más de los pretendidos, me quedé encantado porque los 4 últimos km me los pasé adelantando gente todo el rato ¡incluso gané a muchos de los  veteranos de Doniños!. El volver a hacer series un día a la semana (con sentidiño, eso sí) está haciendo que mejore un poco y me da más ganas de entrenar y de esforzarme, a ver si en las próximas carreras bajo mis registros. Mis compañeros de correrías, en su línea, claro: Lubo ganó en su categoría, Sergio, el hijo del atleta poeta, ganó en la suya, mi entrenador putativo hizo la carrera casi casi a cuatro minutos el km, Ton se va recuperando, Jorge "cojo/mudo" se lo pasó aún mejor que yo, mis nuevos compañeros de entrenamientos Rocío y Roberto se salieron, Killoke se quedó a unos segundos de su marca pretendida, creo, ....¡todo el mundo contento!

Me decía ayer una compañera de entrenamiento que ella en las carreras ni piensa, solo corre, que me envidiaba porque me ve sonriendo, saludando, haciendo bromas...y es verdad, jeje, el sábado aparte de atender al crono, a los rivales, al adoquinado (que peligro, madre mía) y a que no me atracasen en la oscuridad de las calles (permitidme la pequeña exageración, ¡pero es que había tramos en los que no se veía nada! en Ferrol hasta las farolas son distintas...), tuve tiempo de pensar en lo divino y lo humano y reírme de los clásicos ferrolanos. 

La verdad es que es único Ferroliño,  los de fuera no daban crédito cuando las octogenarias que estaban cotilleando en la terraza del Casino Ferrolano nos hacían la ola y nos aplaudían, ni los tramos oscuros y larguísimos sin un alma y de repente, la puerta de un bar repleto de gente ofreciéndonos cerveza, jajaja. El olor a churrascada en el Puerto casi hace que me pare y me olvide de la carrera, el ambientazo al llegar a meta no tenía nada que envidiar a las carreras más emblemáticas a las que he asistido...¡una maravilla!. 

Y como colofón, el pincho y las cervezas, risas, más risas, presentaciones, anécdotas, yo con la bandeja ofreciendo tortilla a la gente cual camarero en bodorrio, Rocío y yo muertos de risa al no saber cambiar el barril...y al final recoger, claro. Hasta las dos y media de la mañana no llegué a casa, pero dejamos la plaza de España más limpia que nunca, que se vea que los corredores populares somos gente sana y limpia. 

En fin, que sí, coño, que la vida es bella, que tengo "otra muesca en mi pistola" , la satisfacción de haber ayudado un poquitín en la que es probablemente la mejor carrera en la que he participado, muchas cosas por las que estar agradecido y muchas ganas de seguir adelante, que como todos sabemos, ¡queda mucho camino por andar!


martes, 11 de septiembre de 2012

la vuelta al cole

Hay gente que cuenta los años como debe ser, osea, de enero a diciembre. Yo, como soy así de especial, desde siempre he contado los años "por cursos", de verano a verano. Así que mientras muchos ven enero como un nuevo comienzo, lleno de buenos propósitos  y principio de muchas cosas, yo lo hago en septiembre, cuando "empieza el cole".

Ya de pequeño en junio me despedía de los amigos del colegio con un "hasta el año que viene" y ahora, de "veterano B" (osea, de madurito) sigo haciéndolo así, sustituyendo el primer día de clase tras un par de meses de vacaciones por la vuelta al trabajo después de un par de semanas de "relax" (por llamarle de alguna forma a dos semanas de juerga, copas, deporte, playa y muy pero que muy poco sueño). 

Los fuegos del Pueblo
De jovenzuelo, mis veranos se acababan al terminar las fiestas patronales de Pontedeume, al lado de Cabañas, " as festas das Peras" se llaman, porque se celebra un concurso de cestas de frutas. Entre las celebraciones más típicas de estas fiestas está la cucaña marítima (¡sebo al palo! grita el público pidiendo que se eche grasa al palo de la cucaña para que resbalen los osados participantes) y, como colofón de las fiestas y por tanto del verano, los fuegos artificiales de la noche del 10 al 11 de septiembre. Al día siguiente viajábamos a Vigo y un par de días despues empezaban las clases. Ayer fueron los fuegos, así que hoy, como siempre ha sido y espero que siga siendo por muchos años, comienza para mi un nuevo "curso".

El escudo del colegio
Siguiendo con los paralelismos, si al llegar al colegio teníamos un calendario de exámenes y evaluaciones y una agenda azul con el escudo del colegio en la portada en la que cada día anotábamos las correspondientes tareas, al llegar ahora al despacho me encuentro una mesa llena de papeles y una agenda.....¡sin un hueco libre! vaya meses me esperan de trabajo, me salen ojeras solo de pensarlo, pero bueno, ¡bienvenido sea! que sé lo mal que se pasa cuando no se tiene.

Y pasando, como no podía ser de otra forma, al tema deportivo, si la agenda laboral no tiene un hueco, la deportiva aún menos. No se me presenta un fin de semana hasta octubre sin una carrera de esas que "no puedo perderme", increíble, nunca aprenderé. Así no hay manera de hacer una carrera bien de verdad, entreno sin orden ni concierto y participo en todas las que puedo, y claro, así me va...¡pero qué demonios1 ¡es que me lo paso estupendamente! de momento seguiré igual, acabando "regular" muchas carreras en vez de acabar "bien" solo una o dos.  Intentare, como debe ser, mejorar cada vez un poco más, aprender a disfrutar sufriendo y superar las adversidades, que de eso se trata el deporte, pero con calma, con calma. 

El pistoletazo, como todos los años, lo ha puesto el "maratón popular san Xoan de Piñeiro" aquí al lado, en Mugardos,  tremenda carrera de 10500 metros con muchas y muy duras cuestas, en las que participa la élite del atletismo popular de la provincia, y los que no somos élite ponemos nuestro granito de arena, a ver qué va a ser esto. Casi echo los pulmones en la cuesta del km 9 pero bueno, prueba superada. Tan superada que al día siguiente, mientras la gente normal descansaba yo fui a correr por la mañana y a una travesía a nado (la Travesía de as Peras, claro), uno, que no se puede estar quieto...


Ya he dicho que la agenda está completa, cada semana una prueba, así que iré por partes, la primera y de las más importantes, el próximo sábado, día 15 de septiembre: Ese día se celebra en Ferrol la I Carrera nocturna Concello de Ferrol, heredera directa de las dos anteiores Carrerasnocturnas "Cidade de Ferrol" y organizada con mucho esmero por Diego, el propietario de la tienda Décimas, con la colaboración de la Armada Española y el Ayuntamiento de Ferrol. Yo he puesto mi humilde granito de arena con publicidad, escritos y sugerencias y el sábadao pondré otro granito más, en forma de sudor y pisoteo de las calles ferrolanas. 

Pues esto es todo de momento, se acabó el verano y tengo mucho trabajo, pero la playa sigue preciosa, no estoy lesionado, tengo mil planes apetecibles, cada día me río más y creo que puedo decir, como el beatle Ringo Starr, "Bueno, yo estoy feliz todo el tiempo, lo cual es muy agradable", vamos, lo que digo yo...que la vida es bella y queda mucho camino por andar. 


martes, 28 de agosto de 2012

Un día cualquiera...y una travesía mañanera

El final del verano..(Foto Bores)
Hola otra vez, el blog sigue existiendo y yo sigo vivo, todos tranquilos.  Casi un mes después vuelvo a "caminar", y ya iba siendo hora, que queda mucho por andar.
Se acerca septiembre, llueve, hay olas, las terrazas están vacías y en Cabañas queda poca gente. Como diría el dúo dinámico aquel, el fin del verano llegó, al estilo verano azul, vamos. No es que haya tenido muchas vacaciones, unos 8 días hábiles en realidad, pero las aproveché a fondo y casi no tuve tiempo ni para encender el ordenador. Repasemos las últimas semanas. 

No tengo edad, ni mucho menos, pero he salido absolutamente todas las noches (mi muro de facebook es testigo) aún así no he perdonando un solo día (hasta hoy) el correr/nadar/pedalear o remar o varias cosas el mismo día. Así acabé, claro, agotado del todo, pálido y ojeroso. De hecho, el primer día que dormí 7 horas me sorprendí al verme en el espejo por la mañana todo morenito y con cara de salud. En fin, la vida son dos días así que hay que aprovecharla. 


En el tema no deportivo, hubo juergas muy pero que muy divertidas en las que cupo de todo: ligoteo, inauguraciones de casas, fiestas "pijas", fiestas cutres, cenas con parejas, cenas solo hombres, noches de acabar tocando la guitarra y desafinando a altas horas....y sobre todo risas y más risas. 

Pero por encima de todo, este ha sido el verano (y de ahí el título de la entrada) de "UN DÍA CUALQUIERA". Esas tres palabras son el principio de la mítica canción "La Chica de ayer" de Nacha Pop, LA CANCIÓN de los ochenta españoles por definición. Y además es el título del concierto ochentero/nostálgico que nos ofrecieron, en las fiestas de Ferrol, cantantes como Loquillo, Miguel Costas de Siniestro total, Ana Torroja, Mikel Erentxun (este  es maratoniano además y cantó "esos ojos negros" de maravilla...), Alberto Comesaña, Javier Gurruchaga como maestro de ceremonias y Nacho García Vega, superviviente de Nacha Pop, que nos emocionó a todos y nos hizo corear a grito pelado cada acorde de nuestra canción, "la chica de ayer". También cantó mi amiga Sabela una canción de Alaska, y yo encantado, claro.

Los Padel y García Vega cantando la Chica de ayer (Bores)
Aún así,lo mejor del concierto no fueron ni la nostalgia ni los famosos (que lo hicieron genial) sino el grupo que tocó acompañando a los cantantes y cantando ellos en los ratos que no había famosuelo en el escenario. Los PADEL ROCK, grupo de amigos (amigos entre ellos y amigos míos) que se juntaron un día de coña hace unos años para tocar canciones de los ochenta  y ahí siguen, arrasando y dejando boquiabiertos con su calidad a quienes versionan. El concierto acabó con un momento emotivo para todos los ferrolanos, la canción FERROL, de Los Limones, tocada por los Padel acompañados por una banda de gaiteiros, una auténtica maravilla.  A las cinco me acosté esa noche, y cargadito de copas y buena cerveza, y eso que el día después tenía un evento "sano" importante, pero eso lo explico un poco más abajo.

Pasando al tema saludable. Los entrenamientos en lo que a correr se refiere, fueron, como es habitual en mi, desordenados pero muy divertidos. Este verano acabé mi primera carrera de montaña de dificultad "media", 18 kilómetros durillos por las Fragas del Eume en los que agonicé pero disfruté como un enano y, como no, hice nuevos colegas, claro. También participé en un par de millas veraniegas y, claro, en las ya clásicas "minivueltas" a la Ría de Ferrol desde Neda, en las que ya alcanzamos una participación de casi 30 corredores populares, que se dice pronto. La tradicional carrera de MI pinar de Cabañas (en la que pinché, cosas de salir la noche anterior) me impidió ir a una travesía a nado en las Rías bajas que me apetecía, pero me desquité acabando el pasado sábado LA TRAVESÍA: Cabañas/Redes (non te quedes) otro año más. Ha sido una de las mejores cosas que he hecho este verano. 

Ya en Redes

Ya comenté esta travesía los años anteriores (ya van 4), no es una gran distancia (2500 metros con la marea casi alta) y no es una travesía "organizada", los dos últimos años he participado con un grupo de amigos corredores de la zona, muchos de ellos integrantes del Club Triatlón Ferrol. En esta ocasión salimos 19 valientes (por decir algo) a las 9.30 de la mañana, desde paquetes cuarentones aficionados como yo a triatletas veinteañeras consagradas como las hermanas Alonso. Olas, corriente en contra, mal día, marea subiendo (lo que nos perjudicaba), yo casi casi de reenganche de la noche anterior (la de "un día cualquiera", 3 horas y media había dormido), mi neopreno lleno de "sietes"...Mala pinta ¿no?. Pues no, la travesía fue un exitazo. Todo fueron risas, presentaciones y cachondeo antes y despues de nadar. La granizada que nos cayó encima en plena "nadada" fue un aliciente más y el buen ambiente y colegueo del pincho y cervecitas en Redes una maravilla.
Ahora se presenta un calendario cargadito de trabajo y de carreras (creo que hasta noviembre hay un solo fin de semana sin carrera apetecible, a ver si sobrevivo). 


En fin, que volvemos a la rutina laboral, a los buenos propósitos para este nuevo "curso", a seguir caminando y tirando para adelante, a correr, a nadar y a "asomarse a la ventana sin saber por qué", como cantamos Nacho García Vega, los Padel Rock y unos 5000 ferrolanos el pasado viernes.





miércoles, 8 de agosto de 2012

24 quilates

Seguimos olímpicos y ahí va una bonita historia que refleja el llamado "espíritu olímpico" que expresaba el Barón de Coubertín con dos frases: Por un lado el famoso "lo importante en las Olimpiadas no es ganar sino participar" y otra variación de lo mismo, pero aplicado a la vida: "lo esencial en la vida no es vencer, sino luchar bien". 
Niños jugando en los anillos

En los Juegos Olímpicos de 1936, en Berlín, Hitler veía una oportunidad de oro para demostrar la superioridad de la llamada raza aria, llegando a prohibir a los atletas alemanes que confraternizaran con los competidores negros, aunque uno de ellos lo hizo. Jesse Owens, el estupendo atleta negro estadounidense, había fallado en sus dos primeros intentos en una ronda preliminar de salto de longitud. Si fallaba el tercero, sería descalificado. Parece ser que en esos momentos de nervios, el atleta "super ario" Carl Ludwing ("Luz Long")  le tranquilizó y le aconsejó que iniciase el salto unos centímetros antes y no se preocupase de que fuese un poco más corto, ya que lo que interesaba era pasar a la fase final. Owens así lo hizo y no sólo se clasificó para la final, sino que ganó la medalla de oro, medalla que unió a las obtenidas en 100 metros, 200 metros y 4X100. Un fenómeno. 

Dejando al margen polémicas como el hecho de que mientras en su estancia en Berlín el atleta negro se alojó en el mismo hotel que los blancos y los berlineses le pedían autógrafos por la calle mientras en los Estados Unidos (país al que dio gloria) no se le permitía siquiera viajar en la parte delantera de los autobuses y el presidente Rooselvelt ni se dignó a recibirle, traigo a colación la historia anterior por las palabras que Jesse Owens dedicó, después de las Olimpiadas, al atleta alemán:  “Podrías fundir todas mis copas y medallas y no tendrías ni una pizca de la amistad de 24 quilates que siento por Luz Long”.

Long murió durante la Segunda Guerra Mundial. Se le concedió póstumamente la Medalla Pierre de Coubertin, concedida al espíritu deportivo en honor del fundador de las Olimpiadas modernas.

Bonito, ¿no?. Ya se sabe que hoy en día los Juegos están rodeados de intereses comerciales, hay elementos oscuros, dopajes, trampas, "amaños" para disputar la semifinal contra un equipo u otro...cosas que empañan lo modélicos que deberían ser estos Juegos, pero como siempre digo, por cada cosa mala hay mil buenas que lo compensan

Y eso ha ocurrido estos días. La actuación española en los Juegos de Londres no es lo brillante que cabía esperar, cuando ya todo eran chistes sobre "ir a robar cobre en vez de por medallas" y otras gracietas por el estilo, llegan dos gallegos y dan una lección de esfuerzo, limpieza y superación que nos dejan encantados de la vida (sin desmerecer al resto de deportistas españoles, por supuesto).  Por un lado David Cal nos ofrece una remontada espectacular en la final de 1000 metros, convirtiéndose en el atleta español con más medallas olímpicas y por otro mi admirado paisano Javier Gómez Noya ayer obtuvo la medalla de plata en el triatlón olímpico más duro, batiéndose hasta el límite con los hermanos ingleses Brownlee, que aparte de estar en mejor estado de forma "jugaban en casa". 
Agotados en la meta, dándose la mano

Una gozada ver a Javi ganar a Jonathan y llegar casi al tiempo que su hermano Alistair ( o como se escriba) pero mucha más gozada es ver su humildad, su agradecimiento a quienes han confiado en él y su reconocimiento al ganador del oro "Brownlee es justo vencedor, nos hizo ponernos las pilas" o algo así dijo, impactante fue ver lo agotados que llegaron y como lo primero que hicieron fue darse la mano. Algún responsable de la Federación Española de Triatlón estará dándose cabezazos contra la pared por dudar de la capacidad de Javi por sus problemas cardiacos, ¡corazón como el de Gómez Noya no lo tiene nadie más!, es un auténtico corazón, como su medalla, de 24 quilates.

lunes, 30 de julio de 2012

Queridos atletas, hacednos soñar


Cuenta Píndaro que Hércules, después de finalizar con éxito sus famosos 12 trabajos construyó un recinto deportivo en Olimpia, al lado del monte Olimpo donde moraba su padre Zeus, fijando la medida ideal para competiciones deportivas, el "estadio", seiscientas veces su pié(parece que el héroe calzaba un número 44). El caso es que, siempre según la leyenda, Hércules organizó una carrera de 100 metros para sus cuatro hermanos y decide fundar los juegos olímpicos en honor del gran Zeus. La historia nos dice en realidad que los primeros juegos se celebraron en Olimpia el año 776 A.C. año uno de la primera olimpiada,  y durante 11 siglos los griegos medían el tiempo en "olimpiadas" que era el periodo de 4 años que había entre cada Juegos olímpicos. 


Tan sagrados eran esos juegos que durante todos esos siglos tenía vigor la "paz olímpica", una tregua entre todas las polis mientras se celebraban los juegos. Bonito, bonito. Ahora las cosas no son tan bonitas, claro, los juegos olímpicos modernos se han suspendido durante las Guerras Mundiales,  y de los principios inspiradores para su reinstauración por el barón de Coubertín, admirado por la deportividad y la civilización griega en conjunto, poco queda (el amateurismo voló y los intereses económicos ensucian muchas veces los juegos, por desgracia).

El caso es que las Olimpiadas son una gozada, ver juntos a atletas de todos los países, gestas, records, sorpresas, decepciones, imágenes impresionantes...decía el barón que "las olimpiadas son símbolo de una civilización entera, superior a países, ciudades, héroes militares o religiones ancestrales".



El viernes llegué cansado de trabajar, así que después de la consabida caña con los amigos me apoltroné en el sofá a disfrutar de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de 2012. Aluciné por el despliegue de medios de los londinenses, me aburrí en alguna parte del espectáculo y disfruté muchísimo de la buenísima música que sonó durante las más de tres horas que duró (David Bowie, Adele, Queen, Los Beatles... ¡menuda selección). 

Me reí mucho con los comentarios vía facebook sobre la vestimenta de las delegaciones de los países participantes durante el desfile. Me encantó, al margen de polémicas,  que, como siempre, los españoles fuesen (fuésemos) los mas alegres, simpáticos y coloristas de la ceremonia. La cara de felicidad y orgullo de Pau Gasol como altísimo abanderado de España ha quedado grabada en nuestro recuerdo como la del príncipe Felipe en los Juegos de Barcelona 92. 


Después del desfile llegó lo que yo esperaba. Uno es así de especial y estaba deseando ver la llegada del fuego olímpico al estadio y el encendido del pebetero. ¿Cómo lo harían? ¿nos harían olvidar la flecha de Rebollo encendiendo el pebetero de Barcelona?. No sé si tanto como eso, pero fue emocionante.  Me encantó ver primero a los portadores de la bandera, con el pobre Casius Clay y el sonriente maratoniano Gebre entre ellos. Me encantó ver a David Beckham darle el fuego olímpico a una atleta y como se relevaban los corredores hasta llevar la antorcha al centro del estadio. Me pareció una buena idea que allí, en el centro del mundo ese día, encendiesesn 204 pequeños pebeteros, uno por cada país participante, y se alzasen formando un único pebetero, un bonito símbolo de unión. 




 " (En estos tiempos de crisis...) esperanza de paz, de que los Juegos puedan contribuir al desarrollo permanente". "Queridos atletas, hacednos soñar", así acabó su discurso en la ceremonia  inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres 2012  Jacques Rogge, presidente del COI. Y ahí la cagamos, claro, uno se emociona con chorradas y casi se me saltan las lágrimas. Encima después Maccartney cantó Hey Jude y ya me fui a la cama feliz y contento.  ¡Vivan las olimpiadas!


El domingo se celebró el Cross popular del pinar de Cabañas (o de cabañés, como dicen algunos, jeje) y entre que fui vago, de resaquilla por la noche anterior, y que me asaba, no hice una buena carrera, fueron 31 minutos para 7200 metros, pero el caso es que vi a un montón de gente conocida y disfruté, que es lo importante. A ver si esta semana que tengo vacaciones duermo más, entreno mejor, puedo nadar para preparar la travesía de Cabañas a Redes y de Cangas a Vigo y sobre todo ¡disfruto!

El pinar por Santi Bores, que también participó

Nada más por hoy, a disfrutar del sol, las olimpiadas, las vacaciones y a ver si los atletas nos hacen soñar. ¡Citius, altius, fortius!


miércoles, 18 de julio de 2012

Da gusto verla

Dice una canción que a veces la vida está tan bonita que da gusto verla. No puedo estar más de acuerdo. Después de unas semanas de invierno cuando no corresponde, por fin llegó el verano. Al abrir la persiana de la ventana que hay sobre mi cama, nada más despertarme, y ver un cielo azulísimo detrás de las rosas rojas y amarillas y las hojas verdes del rosal que trepa en mi jardín, me parecía estar viendo una foto trucada. 
Ni que decir tiene que me levanté de un tirón a pesar de ser lunes y encima tocarme trabajar todo el día (gracias a Dios), el sol hace que todo sea más llevadero. 

El sábado, que llovía y hacía frío, un amigo triatleta pontedeumés me lío con un curioso entreno de hora y media de correr/nadar/correr. A las 9 de la mañana salí hacia Pontedeume corriendo para encontrarme con él, volver a Cabañas y correr a buen ritmo unos 35 minutos más. Al llegar al extremo de la playa nos lanzamos al mar y nadamos los "casi 1500" metros de rigor yo con traje y él, pobre incauto destinado en Cartagena, sin él. Al acabar corrimos otros 35 minutos a un ritmo muy pero que muy bueno, la verdad. Me encantó el entrenamiento y pienso repetirlo.

Y el domingo fueron los "idus" de julio, el 15 de julio, día en el que, desde pequeñajo, no falto a mi cita en bici con el Río Eume. La noche anterior había salido de cañas con un par de amiguetes a reírnos sin parar, así que cuando a las 8.45 sonó el despertador tuve la tentación de apagarlo, darme la vuelta y seguir roncando, al fin y al cabo era domingo. Pero no, no podía romper la tradicion por un par de copas así que me puse en marcha y lo disfruté como un enano. El Río estaba, como siempre, increíblemente bonito, cargadísimo de agua y rodeado de un verdor impresionante, es la parte buena del mal tiempo. 
Tan fresco estaba al regresar a Cabañas que decidí, ya que el día anterior había combinado la carrera con la natación, combinar esta vez ciclismo con carrera. Dicho y hecho, 40 minutejos de pisoteo de pinar, en muy buena compañía (ahí estaba el maestro Tom, ahora conocido como TriaTom porque no para con los triatlones).  El día que amaneció nublado se fue despejando poco a poco y el sol del mediodía daba al pinar y a la playa un color especial (vamos, como Sevilla, jeje). Se echó de menos a Killoke y sus zapatillas del 42, ya volverá. 

(Fotaza de corredora en las Rías Baixas, de Santi Bores, claro)
Debe ser por las vacaciones, pero en el pinar había este domingo más gente que nunca entrenando , ya  en el río me había cruzado con muchos otros ciclistas. Es curioso pero cada vez me encuentro más gente (rondadores de los 40) que comparte estas sanas aficiones, no sé si sera la crisis, la edad u otra razón, pero da gusto saludar a otros sufridores en el asfalto, pinar o mar.  Luego te encuentras a esa gente de copas o en la calle y ya tienes tema de conversación, que suele derivar en una "quedada" para entrenar o en nuevos desafíos en los que a su vez conoces gente nueva y así sucesivamente. Una gozada. 

Las tarde de playa son, a pesar de la masificación, fantásticas. Los niños de mis amigos van creciendo y siguen machacándome con sus juegos playeros, ayer tenía más agujetas de jugar con ellos que del fin de semana deportivo pero la verdad es que echaba de menos sus risas. 


En fin, unos días agotadores pero bien aprovechados e iluminados por la luz de un sol que hace que la vida sea aún más bella, vamos que a pesar de crisis, recortes, impuestos, demagogias y problemas varios, la vida es tan bonita que da gusto verla



martes, 3 de julio de 2012

Bebamos alegremente de este vaso

Preciosa foto cortesía de Santi Bores. 

Esto de estar en verano según el calendario pero no según la meteorología es un lío, estar en julio con cazadora y paliducho en vez de en camiseta y morenito hace que no me aclare.  Tampoco es que ayude mucho a "ubicarse" bien en el mes en que estamos lo de tener prácticamente el mismo horario laboral que en invierno. Además, la gente se coje sus escasos días de vacaciones en fechas que no coinciden, y así te encuentras con una extraña mezcla de amigos y compañeros  ociosos unos, parados otros y "currantes" los de más allá. Un lío, en suma. Menos mal que por lo menos anochece tarde y disfrutamos de muchísimas horas de luz, que siempre animan a estar activo, aunque claro, eso tiene la desventaja de que sin darte cuenta llegas a casa tarde por la noche (de entrenar o de lo que sea) y al final duermes menos, así que te pasas toda la mañana hecho polvo. En fin, la vida es así, "el círculo de la vida" que decían en "El Rey León".

Pues eso, que entre que mucha gente está de vacaciones y que, por fortuna (y que dure) llevo unas cuantas semanas ya sin lesiones ni dolores extraños, se ha creado un grupito de entrenamientos la mar de curioso y dinámico. Por un lado el "putativo" Ramón 7ombligos tras superar sus lesiones ha venido con ganas de ponerse (y a mi) las pilas, y se ha traído una adquisición de su trabajo, un socorrista triatleta que cada vez que nos acompaña nos deja agotados. Por otro lado ha venido a pasar unas semanas a estas tierras el corredor/bloguero gaditano Pedro, el de las zapatillas del 42 (killloke para los amigos). Entre esas tres máquinas, me he colado yo con toda mi vagancia y a pesar de llegar a casa agotado, me lo estoy pasando como un enano. Incluso el domingo en vez de hacer el consabido trote de la tirada "casi larga", nos atrevimos a unirnos a un grupillo de esos que hacen entrenamientos ordenados, lo mejor fue que no desentonamos nada, lo pasamos genial y me quedé sorprendidísimo al saber que habiamos corrido unos 15 km, así sin comerlo ni beberlo. 
Hoy, que la cosa consistía en un trotecillo de lunes, corrimos una hora y 26 a un ritmo nada despreciable, por lo menos para mi. Que mejore o no ya será otro cantar y dependerá de mi, pero es curioso que mientras otros corredores se conforman estos meses estivales con un "mantenimiento", yo es justo cuando intento entrenar de verdad. Ojalá no me lesione y siga así de animado cuando tenga vacaciones...

Cambiando de tercio, las cosas, al margen de las correrías, van como siemrpe, osea, en apariencia, fatal: crisis galopante, paro creciente, la maldita y famosa prima de riesgo no nos da un respiro, se quema Valencia y encima muere un pobre piloto de un helicóptero de extinción de incendios, la gente está desorientada, la delincuencia aumenta,...horrible, vamos, el apocalipsis...

¡La vida es bella!
Si nos quedásemos en eso darían ganas de desaparecer, pero no. La vida no es solo la parte negra, ya lo he dicho mil veces, por cada  cosa negativa hay 100 positivas, como en un anuncio de cocacola, aunque parezca frívolo, ahí va una lista hecha deprisa y corriendo: Un amigo acaba de aprobar una oposición; varios han tenido niños en los últimos meses; en Cabañas nos han puesto las boyas para nadar sin peligro ni miedo a las motos de agua; la madre de unas amigas ha superado un cancer; otro amigo parado ha encontrado un trabajo estupendo; me he comprado unos audífonos que me van a descubrir (queda una semanita de nada para tenerlos) un mundo de sonidos y ruidos alucinante ¡voy a volver a escuchar los grillos, como de pequeño!; en unas semnanas he conocido un montón de gente nueva y fantástica; el agua está buenísima; la crisis la superaremos, ¡seguro que sí!, el Gazpacho Alvalle está riquísimo, como la cerveza estrella Galicia;  voy a ayudar a organizar una carrera "cutre" en mi pueblo; ¡España ha ganado la Eurocopa de futbol!, ayer todos nos abrazamos y reimos ¿por qué no? ¿qué tiene de malo celebrar algo bueno que nos haga olvidar lo malo?; tengo 4 libros apetecibles en "la cola de lectura"....podría seguir así una hora más.

Hay, como ya dije mil veces,  razones para creer en un mundo mejor, así que ¡que no nos amarguen más!. Ocupémonos para no tener que preocuparnos y preocupémonos sólo de lo que realmente lo merezca, mientras tanto, como dicen en "La Traviata" (disculpen ustedes la pedantería, pero siempre me gustó este fragmento y era de los favoritos de mi super padre, así que lo comparto en versión sorpresa): Bebamos alegremente de este vaso,  alegrémonos  (y no conduzcamos despues de brindar).