Ya estamos casi en diciembre. Se nota en varias cosas, hace un frío que pela, amanece tarde y anochece pronto, ya empieza a verse adornos navideños por todas partes, en la tele no hay más que anuncios de juguetes y colonias, empiezan a repartirse décimos de la Lotería de Navidad, las muñecas de famosa empiezan a dirigirse al portal, vuelve a casa vuelve... y sobre todo ¡se aproxima la XXV edición de la carrera popular Vuelta a la ría de Ferrol Memorial Adolfo Ros! ¡qué nervios madre mía!. Mis compañeros dicen que puedo hacerla en una hora y 35 minutos, pero me marco como objetivo la hora y cuarenta. A ver qué pasa.
Será mi primer medio maratón, si Dios quiere, y tiene un significado especial para los ferrolanos. Por un lado es una carrera con arraigo (25 ediciones no son pocas) cada vez participa más gente y el recorrido es precioso. Esta carrera es iniciativa de los ayuntamientos que bordean la Ría de Ferrol, (Ferrol, Narón, Neda y Fene), cada año la organiza uno de ellos y tiene salida y meta en el ayuntamiento que corresponda. Este año sale de Ferrol, de la mismísima Plaza de España (justo donde nací yo).
Por todo esto ya es una carrera especial. Pero es que además es un memorial, un merecidísimo memorial. Es un homenaje a un héroe local, que dio su vida por salvar la de otros hace la friolera de 25 años ya.


Adolfo Ros, como ya dije, era un karateca. Y aunque no practicaba el atletismo, solía entrenarse con los atletas en el Inferniño (Estadio Manuel Rivera) desde donde los fondistas, cuando querían hacer un entrenamiento de más de 18 kilómetros, salían a dar aquellas vueltas a la ría.

El próximo día 12, los deportistas aficionados honraremos su nombre corriendo, sufriendo y disfrutando (nosotros somos así) la XXV edición de la Vuelta a la Ría, MEMORIAL ADOLFO ROS. Además este año contaremos con la presencia de dos auténticos cracks del atletismo, mis admirados Javier Gómez Noya y Lolo Penas. Allí estaremos si Dios quiere y las lesiones nos lo permiten, claro.