(siempre es triste...)
Se acaba el mes de agosto y, después de unos días de sol (aunque fríos) llegó la lluvia de hoy. Cabañas (mi pueblo) parecía hoy el episodio final de verano azul. Día gris, pocos coches aparcados, gente con maletas y cara de irse a trabajar...ley de vida, vamos.

Por la tarde no había quedado con nadie para correr, pero como no me apetecía estarme quieto, salí yo solo a trotar y hacer unas cuantas cuestas que falta me hace. Casi no podía moverme después del entrenamiento del pasado sábado. Se me ocurrió la feliz idea de ir con el amigo Chedo (maratoniano de pro) a hacer cuestas en el Eume. ¡Nunca tal hiciera!, fue increíble. Subimos del Río a la Cantera del Eume, 3 kilómetros de distancia en los que se suben 320 metros, luego bajamos a toda velocidad, subimos una cuesta de un km, bajamos y otra vez lo mismo. acabé feliz como una perdiz por ser capaz de seguirle el ritmo a mi compañero, pero mis pobres cuádriceps quedaron como los del increíble hulk, y me pasé dos días con dolor de todo.
Cuelgo el perfil para que se vea lo que es bueno:
Moraleja: hay que entrenar mas. Así que ahora que empieza septiembre, hay que entrenar más seriamente, hacer más cuestas, alguna serie para aumentar velocidad y sobre todo mucha distancia para acumular kilómetros y mantener la cabeza alejada de agobios y cosas raras.
Dice la canción de "Danza invisible" que el fin del verano siempre es triste, aun cuando sabemos que todo es un ciclo. Gran verdad. Estos días se nota el fin del verano en muchas cosas, la gente ha vuelto a sus ciudades, se acaban las vacaciones y jornadas intensivas, la televisión se llena de anuncios de coleccionables, cursos varios, "la vuelta al cole" de El Corte Inglés, la tienda DÉCIMAS reueva escaparate ...y los corredores blogueros retomamos la costumbre de escribir nuestras humildes hazañas. Mención especial hoy al blog (entre atlético y gastronómico, por los tñitulos de las entradas) del buen amigo killoke, maestro corredor gaditano que escribe y hace amigos desde sus ZAPATILLAS DEL 42. Pedro, tío, no abandones el blog, que me faltaría algo, de verdad.
(killoke arrasando)
Me despido ya. Ojalá en breve pueda escribir una entrada de celebración, a ver si hay suerte...